10 verdades sobre sexualidad que deberían enseñarnos desde el colegio (y no lo hacen)

La mayoría de las personas crece con ideas confusas, incompletas o totalmente erradas sobre el sexo. Lo aprendemos entre susurros, en películas o en internet, pero pocas veces desde el conocimiento real del cuerpo, el placer y el consentimiento.

En este artículo, te compartimos 10 datos clave —con base científica y enfoque educativo— para que conozcas mejor tu sexualidad (y tal vez desaprendas algunas cosas en el camino).

 


1. El clítoris tiene más de 8.000 terminaciones nerviosas.

Y eso es solo en la parte externa. Esta maravilla anatómica, exclusiva para el placer, está rodeada de tabúes y desconocimiento. Su forma completa (en forma de "Y") fue documentada con precisión recién en 1998.


2. El órgano sexual más importante es el cerebro.


El deseo empieza con una señal en el sistema límbico. Por eso, lo que pensamos, sentimos o incluso imaginamos influye directamente en nuestra experiencia sexual.


3. El cuerpo responde al deseo antes de que la mente lo procese.


La excitación física (como la lubricación o la erección) puede aparecer incluso sin deseo consciente. Esto desmitifica la idea de que si hay excitación, necesariamente hay consentimiento.


4. La mayoría de las mujeres no logran el orgasmo solo con penetración.


Estudios indican que cerca del 75% de las mujeres necesita estimulación clitoriana para alcanzar el orgasmo. Aun así, muchas narrativas sexuales se enfocan solo en el coito.


5. La respuesta sexual no siempre es lineal.


En especial en personas con vulva, el deseo puede aparecer después del inicio de la actividad sexual. El modelo de respuesta circular, propuesto por Rosemary Basson, desafía la idea de que el deseo siempre tiene que "estar desde el principio".


6. El consentimiento no es solo decir “sí” o “no”.


Debe ser claro, entusiasta, informado, reversible y mutuo. Sin un SÍ, todo lo demás es NO. Y se puede cambiar de idea en cualquier momento.


7. El himen no define la "virginidad" (y la virginidad es un mito).


No hay marcador físico o biológico que indique si alguien ha tenido relaciones sexuales. El himen puede variar en forma, elasticidad y condiciones sin que eso tenga relación con la actividad sexual.


8. La orientación sexual puede ser fluida.


El deseo puede cambiar con el tiempo. La investigadora Lisa Diamond ha mostrado que la orientación no siempre es fija y eso también es válido.


9. La mayoría de los cuerpos no tienen orgasmos al mismo tiempo.


El porno ha creado expectativas irreales sobre el "timing" del placer. El sexo no es una carrera; es un encuentro que no siempre ocurre al mismo ritmo.


10. La educación sexual basada en el placer reduce riesgos.

Programas que integran placer, consentimiento y diversidad reducen embarazos no deseados, ITS y violencias. Educar con placer no promueve el sexo: promueve el autocuidado.


Estos datos no son solo curiosidades: son una invitación a mirarte con otros ojos, a cuestionar lo que te enseñaron (o no te enseñaron) y a vivir tu sexualidad de manera más libre, informada y placentera.

En Owna, creemos que el conocimiento es poder, sobre todo cuando se trata de tu cuerpo y tu placer. ¿Y tú, qué dato te sorprendió más?